Sánchez respalda a Albares “de forma rotunda” y opta por una respuesta firme con apoyo de la UE. Exteriores defiende que España no ha hecho nada para una reacción tan virulenta
El Ejecutivo, que estaba satisfecho porque daba por cerrada la etapa de tensión con Marruecos gracias al giro sobre el Sáhara Occidental, muy criticado por Unidas Podemos y también con recelos importantes dentro del PSOE, ve ahora cómo se agrava la ruptura con el otro socio estratégico del Magreb y principal suministrador de gas para España. Y todo, en un momento de grave crisis energética.
Fuentes de Exteriores señalan que España no ha hecho absolutamente nada que afecte a Argelia y que pueda justificar una reacción tan agresiva, que en opinión del Ejecutivo está poniendo en cuestión la capacidad del país de tomar de forma autónoma una decisión sobre su posición en el conflicto saharaui. Nadie, tampoco en Exteriores, esperaba una reacción así.
Fuentes empresariales del sector energético sienten una gran preocupación por la negociación que tiene en marcha Naturgy con la empresa estatal Sonatrach para revisar los precios del gas, que ya era complicada y se estaba retrasando, y ahora con esta tensión política será sin duda más difícil.