Ernesto Caballero pone en liza en el Teatro Español 'Esta noche se improvisa la comedia', que cuestiona tanto la omnipotencia demiúrgica de los autores como las ínfulas artísticas de los directores
sin medias tintas: “Su influjo en mí ha sido determinante”. Y aclara el motivo: “El tópico barroco del mundo como representación lo reformuló de manera magistral. Somos criaturas escritas o soñadas por alguien, y al mismo tiempo presentimos una identidad emancipada, genuina, autónoma”.
manifestó un paradójico sentimiento de rechazo y atracción ante las posibilidades de la creación escénica no supeditada al texto”Hinkfuss quiere elevarse sobre la palabra escrita, explorar nuevos territorios en los que la verdad del escenario se solape con la del público. Un derribo en toda regla de la cuarta pared, la frontera invisible entre ambos dominios. Pero su iniciativa se encamina al fiasco. El elenco le termina dando la patada.
Un simulacro que recuerda mucho al del rito teatral, que es, para el exdirector del CDN, el que nos muestra el mecanismo de esta trampa. “Como sostiene Aristóteles en contra del criterio platónico,