La fuerte demanda, que no se ha visto frenada por ómicron, sitúa a petroleras, gasistas y mineras al frente de las ganancias en el inicio de 2022.
La continuidad de la recuperación económica prevista para este año y el alza de tipos han inclinado las preferencias de los gestores para 2022 en gran parte en favor de los valores cíclicos. Y las escasas tres semanas que han transcurrido en lo que va de año ya sitúan a las petroleras y las compañías de materias primas en el podio de rentabilidad.
La tensión geopolítica es otro de los elementos que entran en juego a favor del alza del petróleo. A pesar de la reciente caída del precio del gas, propiciada por la llegada de producción estadounidense, los nubarrones persisten sobre esta materia prima. La escalada de tensión entre Rusia y Estados Unidos y la UE por el control e influencia sobre Ucrania no juega a favor de relajar el precio del gas en Europa, altamente dependiente de la producción rusa.
Goldman Sachs lanza además una dura advertencia sobre el coste de la energía en Europa. “La crisis energética europea es improbable que termine con la llegada de la primavera”, asegura. Si bien los precios del gas natural disminuirán por una menor demanda una vez pasado el invierno, los riesgos geopolíticos pueden traer nuevos repuntes a final de año.
La tensión geopolítica alimenta la subida de precios y hay quien ve el Brent en 100 dólares a corto plazo pero la transición energética juega en contra a futuro Respecto al gas, destaca el papel que va a jugar dentro de la transición energética como energía de transición, “especialmente dadas las fuertes perspectivas de demanda provenientes de Asia, el hecho de que emita un 30-40% menos de CO2 respecto del petróleo o del carbón y de que sea el principal apoyo de las energías renovables”, añade.