Kiki Morente y Lagartija Nick calientan motores para la gira del 30 aniversario de Omega, el disco que cambió el flamenco integrando la poesía de Lorca y la música de Leonard Cohen.
El legado de Omega, la obra maestra que transformó el flamenco para siempre, se prepara para revivir en una gira conmemorativa que marca su trigésimo aniversario.
En los preparativos finales en la sala El Tren de Granada, Kiki Morente junto a la banda Lagartija Nick ultimaron los detalles de lo que promete ser un viaje sonoro inolvidable. Bajo la supervisión emocional de Aurora Carbonell y Soleá Morente, el ensayo mostró una energía renovada, donde la voz grabada del maestro Enrique Morente parece guiar cada acorde.
La atmósfera en el recinto estaba cargada de nostalgia y expectación mientras la banda desgranaba temas como Manhattan, Vals en las ramas y la poderosa Aleluya. La figura de Kiki, con su chaqueta grabada con los nombres de Lorca, Cohen y su padre, simboliza el puente entre la tradición que lo vio nacer y la vanguardia que su progenitor ayudó a definir.
Esta gira no busca reinventar la rueda, sino presentar a las nuevas generaciones la magnitud de una obra que, en 1996, supuso una ruptura tectónica en el panorama musical español. La propuesta es un ejercicio de memoria y respeto por una pieza de arte que logró maridar con éxito la poesía profunda con la crudeza del rock y el duende flamenco.
A lo largo de los años, Omega ha dejado una huella indeleble en músicos de diversas generaciones, como los integrantes del grupo La Plazuela, quienes reconocen en este disco la semilla que les permitió entender la libertad creativa dentro del flamenco. La narrativa detrás de la creación del disco es una historia de encuentros fortuitos y visiones compartidas.
Alberto Manzano, amigo personal de Leonard Cohen, fue la pieza clave para que el cantautor canadiense y el cantaor granadino unieran sus mundos. La anécdota cuenta que, al escuchar las versiones de Morente, el propio Cohen quedó deslumbrado, comparando la calidad vocal del granadino con la del legendario Ray Charles.
Este cruce de caminos no fue inmediato, sino que se fraguó durante años de búsqueda, diálogo entre géneros y la audacia de Enrique Morente para arriesgar su carrera en favor de una visión artística sin precedentes. La gira que comienza en el Festival de la Guitarra de Córdoba llevará este homenaje por toda la geografía española, desde el Botánico de Madrid hasta el Palau de la Música en Barcelona.
Cada fecha es una oportunidad para revisitar aquel momento histórico en el que el flamenco dejó de tener límites, demostrando que la autenticidad radica en la valentía de experimentar sin miedo a la crítica. Para Kiki, el mayor reto ha sido mantener la esencia original de un material que considera casi inalterable, pues la calidad de las composiciones y la estructura lograda en los años noventa resultaron ser una cima difícil de superar.
Así, el aniversario de Omega no se celebra como un simple recuerdo, sino como una reivindicación de que la música es un organismo vivo que sigue hablando a quienes se atreven a escuchar
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