Suecia y Finlandia ponen 33.000 millones para evitar el colapso del mercado de la energía
La crisis energética en Europa se agrava en la mañana de este lunes, con el precio del gas natural en Países Bajos disparado hasta los 179 euros, un 30% más que el viernes, con el flujo de gas ruso hacia Alemania cerrado por completo. La gasista rusa Gazprom, controlada por el Kremlin, anunció el viernes que no reabriría el flujo de gas por el gasoducto Nord Stream, que ya pasó la semana sin operar sujeto, sobre el papel, a labores de mantenimiento.
El flujo de gas ruso a Europa por el Nord Stream ya se había reducido en un 80%, y Moscú había dejado de suministrar gas a Polonia, Países Bajos o República Checa, entre otros países, y anunciado que recortaría el suministro a Francia. Con todo, la decisión de este viernes es una última vuelta de tuerca en la crisis energética provocada a raíz de la invasión de Ucrania.
Asimismo, los ministros de energía de la UE se reúnen este viernes de urgencia, convocados por la presidencia checa, para discutir una respuesta a la crisis. Se esperan medidas para evitar que el gas contagie sus subidas a la electricidad, medidas de ahorro y posibles límites de precios. Riesgo de colapso Ante la fuerte subida de los precios, los gobiernos de Suecia y Finlandia han ofrecido garantías millonarias a los intermediarios energéticos para evitar que la prevista subida de los precios de la luz provoque un colapso del mercado si los operadores no tienen dinero para aportar garantías al mercado mayorista.