¿Por qué somos malvados? El ensayo 'Decir el mal' (G_Gutenberg), de ACConde_, es un viaje al corazón de la perversión a través de las meditaciones de los clásicos, desde los que se establece una tipología. Por Álvaro Cortina
Entre esos ochomiles de la inquisición filosófica que a nadie se le ocurrirá que se resuelven está el asunto del mal. ¿Qué es el mal? El sentido común asegura que es algo que, más que “hacerse”, se “perpetra”. ¿Por qué motivo? Por un bien egoísta, por ejemplo.
. Para Carrasco Conde el mal no es la desviación de un agente enfermo o de nubladas ideas, sino un tipo de orden que supone laComo en un continuo retorno obsesivo, Carrasco Conde vuelve con pregnancia literaria a escenas cruentas de laque se cometieron en el pasado y que se cometen una y otra vez.
Carrasco Conde recoge algunos casos entre los torturadores en los que es la apatía lo fundamental. El mal mayor será el del torturador que opera sin el furor satánico.Ese señor pierde el yo y, con el yo, pierde también las pasiones homicidas. “El mal absoluto consiste en destruir la naturaleza misma haciéndose insensible no sólo ante el dolor de los demás, sino ante el placer propio” .
El libro apunta, para nuestra intranquilidad, a que la forma genuina del mal no es cosa del nazi trastornado